Blog Turismo Argentina / Categoría / » Cultura ArgentinaLeyenda de la “Luz Mala” o “Ailen Mulelo”Posteado el Diciembre 27, 2006 - Categorizado en Cultura Argentina, Leyendas y mitos Argentina Fuegos fatuos a los que el indígena considera manifestaciones de ultratumba. Cuando en el camino aparece uno de estos fuegos, el mismo deja de ser transitado por largo tiempo. Los Criollos por lo general, los llaman LUZ MALA son reales y obedecen a varios fenómenos naturales: pueden ser emanaciones de metano, comunes en terrenos pantanosos (ej. región de la Provincia de Buenos Aires, cerca de la Bahía de Samborombon) otras veces producidos por gases de la descomposición de sustancias orgánicas (sobre todo grasas) enterradas muy cerca de la superficie y también por la fosforescencia de las sales de calcio componentes de esqueletos de animales esparcidos en el campo (osamentas). ![]() En los dos primeros casos la luminosidad es tenue e intermitente oscilando o trasladandose de un punto a otro, impulsadas por la mas leve brisa, en el caso de la fosforescencia de las “osamentas” pese a estar fija, concurren varios factores, como el agotamiento visual, el miedo, la falta de puntos de referencia en la oscuridad y la imaginación que hacen que el observador las vea moverse. Esos movimientos (virtuales o reales, hacen que las “Luces Malas” sean referidas a “Almas en Pena”, que por ese medio manifiestan su deseo de vincularse a un alma viva para que le sirva de compañía. Estas almas andan errantes porque sus pecados no le permiten entrar al cielo, pero tampoco son tan graves como para merecer el infierno. Según la superstición, buscan esta compañía hasta que algún familiar realicen algún acto que las redima. AILEN MULELO significa “Brasa ardiente que anda o camina”; pues AILLIÑ es brasa y AMULEN es andar, deambular, caminar. También se lo conoce con el nombre de BOY TATA. Para liberarse de la LUZ MALA el paisano reza y luego muerde la vaina de su cuchillo, ya que el arma blanca es la única defensa posible. Fuente:http://www.cuco.com.ar/ailen_mulelo.htm
Leyenda del “Hombre de la bolsa”Posteado el Diciembre 27, 2006 - Categorizado en Cultura Argentina, Leyendas y mitos Argentina Llamado así en Argentina y Uruguay, también se lo conoce como Hombre del Saco (España y México), Viejo del Costal (México) y Sacoman (en spanglish, zonas fronterizas de México) Personaje de unos 50 años, de estatura normal y con ropas gastadas de color oscuro, encorvado y con una bolsa de arpillera a la espalda. Se lo utiliza para infundir miedo en los niños (con los mismos fines que el cuco). Su origen se fundamentaba en la mala traza de algunos mendigos, pordioseros o trabajadores “golondrina” que por lo general, migrando hacia donde hay trabajo, llevan todas sus pertenencias en una bolsa. Es utilizado por las madres como amenaza si no se duermen, se niegan a comer, desobedecen las órdenes de los mayores, exploran lugares marcados como prohibidos, se entregan a vicios solitarios o andan fuera de casa a deshora (especialmente después de medianoche).Como escribe Chema Gutiérrez, parece ser que fue el mejor referente para padres sin imaginación a la hora de echar mano de figuras para asustar a los niños, ya que no debía ser muy difícil encontrar algún hombre con un saco al hombro e inventarse fabulosas historias sobre lo que metía dentro. En la actualidad, y gracias a la difusión que tuvo en los medios la creencia de que todos los ingenieros trabajan de taxista, no falta el mito de que el vagabundo que anda por la calle con la barba crecida, la ropa sucia y el cartón de vino, fue con anterioridad un exitoso profesional que enloqueció agobiado por la hiperinflación. Fuente: http://www.cuco.com.ar/hombre_de_la_bolsa.htm
Leyenda del Gauchito Gil – CorrientesPosteado el Diciembre 27, 2006 - Categorizado en Cultura Argentina, Leyendas y mitos Argentina
Su mayor trascendencia transcurrió entre 1840 y 1860, época de caudillos y montoneras. Su vida está envuelta en mil enredos, se dice que fue peón explotado que se volvió matrero, también que actuó en la Guerra del Paraguay bajo las órdenes del General Madariaga, y que fue ejecutado por desertor. Según contaba doña Anabel Miraflores, su madre Estrella Díaz de Miraflores, una rica estanciera, tuvo amoríos con Gil, y a la vez era pretendida por el comisario del pago. Esta situación, más el odio que le tenían los hermanos de la estanciera, hizo que el Curuzú huyera de Pay Ubre y se fuera a alistarse en la Guerra del Paraguay. Los federales litoraleños, después de la caída de Rosas, se dividieron en Rojos (tradicionales de la divisa punzó o autonomistas) y Celestes (liberales), según cuentan las historias, Gil fue reclutado por los celestes del coronel Juan de la Cruz Salazar, y como el gauchito era netamente colorado, aprovechó un descuido y se dio a la fuga con el mestizo Ramiro Pardo y el criollo Francisco Gonçalvez; compañeros a los que el derrotero convirtió en cuatreros famosos. Sus compinches fueron muertos a tiros de trabuco y el gaucho fue detenido y llevado a Goya. A pesar de la intercesión del Coronel Velázquez, en el camino, fue colgado cabeza abajo desde un algarrobo (en camino a Goya, a unos 8 kilómetros de Mercedes) y degollado. Aparentemente fue colgado de esa forma para evitar los supuestos poderes hipnóticos que tenía y para que no influyera el payé de San la Muerte que tenía colgado al cuello. Su primer acto milagroso sucedió momentos antes de su muerte. El dijo a su futuro verdugo que una vez que le diera muerte, iba a ir a su casa y encontraría a su hijo muy enfermo, pero que si lo invocaba, sanaría. Una vez decapitado, el comandante llevó la cabeza en sus alforjas a Goya, y el verdugo no dejó el cuerpo a las alimañas, dándole sepultura. Este mismo sargento-verdugo al llegar a su casa vió que sucedía lo que dijo el gauchito, entonces, volvió al lugar de la ejecución y puso una cruz de espinillo (algunos dicen que de ñandubay); al poco tiempo la gente comenzó a visitar el algarrobo y la tumba, dejando ex-votos y velas encendidas. Los dueños del campo, de apellido Speroni, al ver el peligro que significaban las velas encendidas en el campo, hicieron trasladar la tumba al cementerio de Mercedes… pero al poco tiempo cayó gravemente enfermo con un mal que degeneró en locura, los médicos lo desahuciaron y él, en un momento de lucidez, prometió que si el gauchito lo sacaba de la cruel y desconocida enfermedad, le haría un monumento fúnebre… al momento curó y edificó un pequeño santuario de piedra que aún hoy se puede observar… de allí en más fueron varios lo milagros del gaucho y su culto se expandió por gran parte del territorio argentino. Actualmente compite cabeza a cabeza con otra creencia popular de magnitud: la Difunta Correa. Fuente: http://www.folkloredelnorte.com.ar/tradicion/ggil.htm
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