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La vendimia real –esa que esperó el punto justo de las uvas que sufrieron fríos, se salvaron de heladas y tormentas, y que luego se convertirán en esa bebida noble y viva que es el vino– dura tres meses, de febrero a fines de abril, y moviliza cerca de 30.000 personas que cosechan, según estimaciones del Instituto Nacional de Vitivinicultura, 31.729.088 quintales de uva.
El programa empieza en la finca de Santa Rosa. Allí se ofrece un desayuno de bienvenida y luego, junto a los guías, los visitantes son introducidos en el arte de la cosecha y el manejo de la tijera. Mientras cumplen esta tarea pueden disfrutar de una degustación bajo la sombra de los viñedos. Al finalizar, todos se trasladan a la finca de Maipú, donde se hace un recorrido por la bodega y se ofrece el almuerzo en La Casa del Visitante. “La vendimia es un trabajo duro. En el caso de Zuccardi afectamos a 250 personas de la empresa y contratamos familias ya conocidas que vienen de Tucumán, porque la cosecha es enteramente manual”, cuenta Ana Amitrano, de Familia Zuccardi. Para ella, la vendimia es una celebración que “tiene mucho que ver con los mendocinos, es una semana de fiesta para nosotros. En la calle hay espíritu de vendimia y las fiestas en todos los departamentos son realmente populares, hay una gran participación de la gente”. Bodega Séptima se suma a la iniciativa este año con su programa Viví la Vendimia, que empieza a las 10 cuando, tras un desayuno para tomar energía, un grupo de hasta diez personas se dirige a alguna de las 250 hectáreas de viñedos que la bodega cultiva en Luján de Cuyo (Agrelo). Allí, ataviados con un delantal y un sombrero de paja para protegerse del sol, los visitantes participan del proceso de recolección de la uva, siempre bajo las indicaciones de un experimentado guía. Luego llega el disfrute de una selección de los mejores vinos de Séptima, que el grupo suele degustar acompañado de sabrosos quesos y bajo el arropo de los viñedos. De vuelta a la bodega, y tras una visita guiada por ella, los visitantes pueden saborear un almuerzo a cargo del chef Matías Podestá, en la terraza exterior del restaurante María, con vista a la cordillera andina. O si lo prefieren, en su salón interior. La actividad se desarrolla del 1° de febrero al 10 de abril, todos los días de la semana. Recuerda Alberto Arizu, de la bodega Luigi Bosca, que cuando era chiquito lo llevaban a la eterna elección final de las reinas, que veía desde un banco muy duro. Luego llegaba el premio y el siempre renovado asombro de los fuegos artificiales. En el vía crucis de esculturas en piedra de la bodega Luigi Bosca están representados varios momentos de la vendimia, como el de la familia entera cosechando los frutos de la vid o la veneración a la Virgen de la Carrodilla con el grano de uva en la mano del niño, patrona de los viñedos. “Mi siguiente recuerdo es de adolescente, en los cerros, con mis amigos: asado, vino y, claro, las chicas. De grande, la fiesta coincidió siempre con las ferias internacionales de vino que empiezan en marzo, así que en general me la pierdo. Pero mis padres siguen yendo”, comenta. La compra de entradas es complicada porque vendimia es un producto consolidado a nivel turístico, por lo que los operadores hacen las reservas con mucha anticipación y son pocas las que quedan para el acto central. Por tal motivo están las repeticiones, en las que se realiza el mismo espectáculo, sin la elección de la reina, pero con otros agregados. Si desea visitar algunos de los destinos turísticos y desea mas información sobre nuestro idioma y costumbres en Argentina visite el sitio Web viator.org.ar Volver a HOMEPost relacionados Estas leyendo la entrada Disfrute de la experiencia de la Vendimia en Mendoza Martes, Febrero 12th, 2008 a las 6:26 pm y esta categorizada en Mendoza. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta |