Blog Turismo Argentina / La Difunta CorreaLa Difunta CorreaDeolinda Correa, mayormente conocida como Difunta Correa, alguna vez habitó tierras de la provincia de San Juan, la leyenda se remonta al siglo XIX, entre las decadas del 40 y 50. Deolinda Correa, mujer, madre novel y esposa, fue tras los pasos de su marido, quien había sido reclutado por las fuerzas del caudillo riojano Facundo Quiroga. Con su bebé en brazos atravesó los áridos cerros y desiertos cuyanos, y allí murió de sed. Sin embargo, su pequeño hijo sobrevivió amamantándose de sus pechos, y ambos fueron hallados por unos arrieros que andaban de paso por allí, quienes enterraron a la mujer en las cercanías del cementerio de Vallecito.
La historia se fue propagando, y los lugareños comenzaron a peregrinar hacia el lugar, donde tiempo después se levantó un oratorio en el que la gente depositaba sus ofrendas, en retribución a los favores recibidos. El santuario de Vallecito está dividido en varias capillas temáticas, las hay de los deportes, de las viviendas, de las novias, de los trofeos, del camionero… Dentro de cada una, los promesantes dejan ofrendas relacionadas con el tema en cuestión: camioncitos de juguete, diplomas de egresados, trofeos deportivos, fotos en el altar. Cada habitación-capilla es un museo vivo de algunos de los recuerdos más significativos para muchísima gente, que deja allí un pedazo de su historia acompañando a la difuntita. Todo el lugar es como una pequeña ciudad donde hay desde un hotel (ver hoteles en San Juan), restaurantes, bares y puestos varios, hasta locales que venden todo tipo de artículos relacionados con esta santa milagrosa, quien, según dicen por aquí, “siempre te cumple, pero es muy cobradora”. Todo el que le pide debe prometerle algo a cambio. Y no son pocos los que vuelven hasta este lugar para subir los escalones de rodillas, arrastrándose y hasta de espaldas. O simplemente traerle agua de Buenos Aires, como Estela, quien se recuperó de sus males: “Yo vengo a cumplir una promesa de salud. Le pedí a ella que me ayudara y vengo a agradecer, mi promesa era traer agua de Buenos Aires”, cuenta al salir del oratorio. Los peregrinos afirman que a quienes le prometan y no cumplan les costará muy caro. Un castigo divino.Fuente: pagina12.com.ar Post relacionados Estas leyendo la entrada La Difunta Correa Jueves, Abril 24th, 2008 a las 4:09 pm y esta categorizada en Mitos y Leyendas de Argentina. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta |