Blog Turismo Argentina / Leyenda del “Chupacabras”Leyenda del “Chupacabras”La leyenda del chupacabras no es moderna, tiene orígenes inmemoriales en la historia de los pueblos. La primera, aunque poco fiable referencia del tema, data del año 800 a. C. Por poner algunos ejemplos, hay datos sobre apariciones de monstruos, que actuaban del mismo modo que el ente al que hoy conocemos con el nombre de “chupacabras”, en Mongolia (”Prakhestolek”), China (”Then Kiang”), Escocia (”The Diabolic Murderer”), India (”Azra-Brahyana”), EE.UU. (”Devouring chikens”), etc. Pero fue a partir de 1974 cuando comenzaron a publicarse noticias sobre casos de Este extraño ser debe su identidad actual a Pedro Cabiya, granjero de Puerto Rico, que en el verano de 1994 lo bautizara como chupacabras debido a que estos animales eran encontrados muertos y literalmente desangrados. Entre abril y junio de 2002 (y, según algunos, más allá también…) se desató en la Argentina una ‘oleada de mutilación de ganados’, como cierto folklore importado de los EE.UU. denomina a estas extrañas epidemias. Si bien esta clase de experiencias (la extrañeza de estos hechos descansa en el encuentro de una persona con un animal con ‘cortes sorprendentes’) tenía antecedentes, esta vez el fenómeno alcanzó enorme repercusión. Nunca antes había sucedido un fenómeno con estas características en el país donde las vacas son un nostálgico signo de opulencia y bienestar. Por aquellos días, vecinos de esas mismas zonas reportaron la presencia de luces insólitas, la aparición de pastos chamuscados y hasta de ‘enanos orejudos’. Antes de presentar en una conferencia de prensa la explicación científica del asunto, el personal del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) anduvo a los tumbos. Dijo, se desdijo, fue y volvió durante semanas, alentando la fantasía -o confirmando las sospechas- de que nadie tenía la menor idea de lo que estaba pasando. Finalmente, tras analizar los cadáveres de veinte animales, la entidad presentó al principal responsable: un roedor, el hocicudo rojizo, el cual, entre otras cosas, habría cambiado de hábitos alimentarios. Hubo otros sospechosos, desde luego: carroñeros, predadores rurales y… algunos de sus colegas mediáticos. Sin embargo, pese al esfuerzo oficial, la controversia nunca cicatrizó del todo. Fuente: http://www.dios.com.ar/notas1/enigmas/fenomenos/vacas/mickey_1.htm Post relacionados Estas leyendo la entrada Leyenda del “Chupacabras” Miércoles, Diciembre 27th, 2006 a las 2:07 pm y esta categorizada en Cultura Argentina, Leyendas y mitos Argentina. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta
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