Pocos kilómetros hacia el NO de Villa de las Rosas se encuentra el pueblo de Los Hornillos, y, pegado, Las Rabonas, dos lugares caracterizados por su microclima de altura, su aire puro de montaña con aroma a hierbas, perfectos para el descanso. Nancy -propietaria de un almacén– (donde sirven pizza al mediodía) y un local de artesanías varias, comenta que Las Rabonas le debe su nombre a una vieja historia. “Cuando vinieron las tropas de Sobremonte, acamparon por aquí. Los indios aprovecharon la noche para cortarles las rabonas (crines) a las yeguas de los colonizadores” relata, como para ubicarnos en tiempo y espacio.

La ruta, de pausado ascenso, conduce a Los Hornillos. Es difícil encontrar los límites, las fronteras entre uno y otro sitio en Traslasierra. Pueblos sin fundación, forjados a medida que se poblaron, se funden y confunden. Desde Los Hornillos se puede cabalgar hasta La Ventana, y asomarse desde esta curiosa piedra al Valle de Calamuchita, al otro lado de las Sierras Grandes.Fuente: Lanacion.com.ar
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