Olavarria - Provincia de Buenos Aires
Al momento de explorar nuevas alternativas, las sierras y los
campos de Olavarría dan otro pie a la ciudad, al transformarse
en la base de la incipiente y prometedora actividad turística.
El paisaje serrano es uno de los atractivos turístico de
Olavarría, que se potencia por ese pasado y presente de
la industria de la piedra. Se pueden contemplar elevaciones -no
superiores a los 500 m sobre nivel del mar- forjadas hace unos
cuantos millones de años.
Entre las sierras se bifurcan amplios y consolidados caminos
como el "de los volquetes"- que comunican las distintas
canteras y algunos asentamientos ya abandonados. Es un escenario
ideal para el turismo de aventura, ya sea al comando de una 4x4
o montando a caballo, así como para un tranquilo paseo
-mate mediante- en automóvil.
Las lagunas de cantera convocan a la práctica del buceo.
Especialmente las de granito, que ofrecen mejor visual en profundidades
de agua que alcanzan tranquilamente los 20m.
En la ladera de los cerros más altos se puede realizar
parapentismo, trekking o rappel. La competencia de Supervivencia
al Esfuerzo es un clásico deportivo de Olavarría
y convoca a numerosos participantes de otras ciudades del país.
Al pie de cada alternativa emergen tranquilas y serenas poblaciones,
que permite a los visitantes abastecerse de los insumos y servicios
fundamentales. Sierras Bayas, Sierra Chica, Loma Negra, entre
otras localidades, son fruto de brazos curtidos por cemento, cal
y granito. Esa rica historia se mantiene a salvo en charlas con
sus pobladores y se exhibe en Museos y sitios recuperados con
ese fin.
Por otra parte, localidades como Colonia Hinojo y Colonia San
Miguel, fundadas por colonos alemanes provenientes del Volga,
cuentan con una valiosa historia y edificaciones centenarias como
la mística Iglesia "San Miguel de Arcángel".
Y Olavarría también es rural y se la puede reconocer
en las miles de hectáreas que conforman las explotaciones
agropecuarias de su Partido.
Ello ha moldeado un paisaje provisto de extensos caminos vecinales,
escuelas en distintos parajes, alguna antigua jabonería,
los viejos almacenes y varias localidades pobladas por hombres
que viven del campo.
Algunas estancias ya se ofrecen como propuesta para pasar unos
días de campo. Cascos históricos, comidas caseras
y destrezas criollas son algunas alternativas para recrear el
estilo de vida rural.
Como complemento, las lagunas de campo Blanca Chica y Blanca Grande-
permiten la pesca de pejerreyes y la práctica de deportes
acuáticos.