
Ubicado en Zapiola y Segundo Sombra, tiene muchos años de construida. En el almacén de comestibles y bebidas, ramo que todavía le da carácter, solían encontrarse los paisanos y la gente de campo que venia al pueblo para proveerse. Allí paraba Don Segundo Sombra, el gaucho que después fue personaje de la novela de Ricardo Güiraldes.
La casa se levanta en Lavalle y Zapiola y es de edificación relativamente reciente -no más de 40 años-. Las características son sus ventanas enrejadas y su ochava cerrada. Esta fue de Don José Antonio Güiraldes, Don Pepe, como lo recuerda el vecindario.
Ubicado en Guido, entre Rivadavia y Bolívar. Fue construido con elementos del lugar, barro, paja, juncos, cueros para cerrar las aberturas y madera en casos excepciónales, Era muy fácil de levantar como también abandonar. Fue la primera habitación del hombre blanco ya que los aborígenes vivían en tolderías
Ubicada en la calle Segundo Sombra, entre Alsina y Arrellano. Don José Ruiz de Arellano fundó el primer oratorio en el casco de su estancia. La fundación de este, fue muy importante para la creación de nuestro pueblo. En los años 1720 y 1728, se construyó la primera capilla, esta estaba ubicada un poco mas a la derecha que la actual (mirando desde la plaza).
Parque Criollo y Museo Gauchesco “Ricardo Güiraldes”
Al parque se llega, en automóvil por el puente Gabino Tapia y concluye al callejón Ricardo Güiraldes, a pie, se llega por este mismo callejón, pasando por el Puente Viejo. El campo linda con la costa del río, que corre en un monte de acacias. Un corral de palo a pique espera ser el escenario de las destrezas gauchas.
La Blanqueada es el local de una autentica pulpería restaurada. Además, tiene su historia propia.
Una reja separa el interior del patio. A través de ella, y como prevención, el pulpero servia a los forasteros desconocidos, los conocidos tenían acceso al interior y allí se les servia y se les daba unos naipes, y un lugar para conversar
El puente fue construido en 1857; los fondos se reunieron con la emisión de acciones que fueron tomadas por vecinos que constituyeron un cuerpo de administración. Se tiene por cierto que es uno de los primeros puentes -si no el primero- del país en los que se cobró derecho de peaje.
Ubicada al frente del municipio de San Antonio de Areco. Alrededor de 1750 Ruiz de Arellano, fundador del pueblo, decidió ceder parte de sus tierras a la iglesia, que con esas se formaron algunas manzanas en forma de damero, formadas por calles. Una de esas manzanas fue reservada para la plaza pública.
Ubicada en la calle Alsina y Matheu, a una cuadra del Municipio. En ese mismo edificio, en 1901, se instalo la primera usina de generación de energía eléctrica. En 1978 fue declarado “Monumento Arqueológico Industrial”. Posteriormente la municipalidad instala allí un Centro Cultural, que actualmente esta en actividad.