Su plaza rodeada de adoquines, sus veredas angostas, y sus nostálgicas casonas, devuelven al visitante en tiempo presente, magníficas imágenes del pasado cultural de las pampas.
Muy cerca de la Ciudad de Buenos Aires es de fácil acceso (a 110 km, por la Ruta Nacional Nº 8). Es un pueblo tranquilo, seguro y que cuenta con todos los servicios para atenderlo. Entre sus principales atractivos se destacan el Parque Criollo y Museo Gauchesco “Ricardo Güiraldes”, la Iglesia de San Antonio, la pulpería “La Blanqueada”, el Puente Viejo (todos ellos Monumentos Históricos Nacionales) y su casco histórico. Sus encantadores y bellos pueblos rurales: Villa Lía, Vagues y Duggan también son dignos de ser visitados, en la búsqueda de paz y serenidad.
San Antonio de Areco deslumbra además por la calidad de sus artesanos. Más de cien artistas en platería, cueros, tejidos, cerámica, herrería, carruajes y madera, estan listos para seducir el ojo de la persona más exigente.