El solar donde se encuentra el Centro fue originalmente donado a los frailes franciscanos Recoletos en 1716, y en el lugar donde se encuentra el edificio funcionaba el claustro. Los planos de la obra fueron diseñados por los arquitectos jesuitas Juan Krauss y Juan Wolf, mientras que el diseño de la fachada y los espacios interiores son atribuidos al arquitecto Andrés Blanqui.
El edificio del Centro Cultural Recoleta es uno de los más antiguos de la ciudad, ya que su construcción finalizó en 1732. Con la llegada de la Revolución de Mayo y la independencia Argentina, el edificio cambió sus funciones, ya que allí Manuel Belgrano creó una escuela de dibujo y a partir de la década de 1870 funcionó el Asilo de Mendigos. Esa zona de la ciudad fue privilegiada por Torcuato de Alvear, primer intendente de Buenos Aires, para realizarse remodelaciones, y el edificio del CCR no fue la excepción. La obra fue encargada al arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, que le aportó un estilo italiano y construyó la capilla donde actualmente funciona el auditorio.