En honor al famoso paisajista que embelleció cada uno de los rincones verdes del país, el Parque Carlos Thays es una alternativa para no perderse. Se trata de un rincón natural con senderos para caminar, relajarse y disfrutar del aire puro.
Entre los atractivos que pueden verse en este parque destacamos el Torso Masculino, obra del artista colombiano Fernando Botero, el monumento al General Alvear, ubicado en la Plaza que lleva el mismo nombre y que se encuentra frente al parque, y la famosa obra La Cautiva que representa la desolación y la gran pérdida que fue para los aborígenes y criollos la llegada de la modernidad y de las nuevas tendencias sociales de comienzos del siglo XX.
Esta figura, ubicada entre la Facultad de Derecho y el Parque Carlos Thays, es la imagen de una india cautiva en compañía de sus hijos y un perro, mirando hacia lo lejos su morada perdida.
Recoleta también se jacta de tener entre sus atractivos al Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), un rincón para la cultura creado en el año 1895 y remodelado varias veces hasta adquirir el estilo actual, con grandes espacios perfectamente iluminados y una forma de recorrido que permite un menor cansancio para los visitantes. El museo tiene salas donde se exponen obras de artistas argentinos, otras para reconocidos pintores del mundo, patios de exhibición de esculturas y salas que funcionan como espacio para las manifestaciones mas espectaculares de la arquitectura. Los artistas argentinos homenajeados en el museo son: Prilidiano Pueyrredón, Pellegrini, Morel, Della Valle, Sívori, Spilimbergo, etc., y entre los internacionales debemos decir que pasaron y pasan por este lugar abras maestras de El Greco, Goya, Manet, Monet, Degas, Rodin, Renoir, Toulouse-Lautrec y Van Gogh.
Y si de cultura se trata, en La Recoleta, se encuentra un albergue de casi 2 millones de libros. Se trata de la Biblioteca Nacional, inaugurada en el año 1992 sobre una superficie de 45.000 metros cuadrados. Al caudal bibliográfico, que ubica a la biblioteca entre las mas importantes del continente, se encuentran también una galería de arte, un auditorio y una sala para no videntes. Y le agregan valor a la biblioteca, elementos que pertenecen a la historia de este país y que se conservan como reliquias. Hablamos de ejemplares editados en las primeras imprentas, por el año 1450, manuscritos de José Hernández, y la primera edición de El Quijote.
Entre las maravillas de la arquitectura y el buen gusto que le otorgan a la Recoleta el título de uno de los mejores y mas vistosos barrios de la Capital Federal, se encuentra Floraris Genérica, una flor gigante donada por el arquitecto Eduardo Catalano y ubicado en un parque de cuatro hectáreas custodiado por Canal 7 y la Facultad de Derecho. Esta flor es una obra maestra que se abre con los primeros rayos del sol y se cierra cuando comienza a atardecer. Pesa 18 toneladas y una altura de 23 metros que se espeja en una pileta de agua otorgándole una singular belleza. Fue construida de metal y cada uno de sus seis pétalos pesan aproximadamente 500 kilos. De noche esta maravilla es aún mas sorprendentes pues su iluminación la convierten en un atractivo que nadie quiere perderse. Cuando la flor está abierta tiene un diámetro de 32 metros, lo que demuestra su tamaño y el constante trabajo hidráulico y electrónico para hacerla funcionar.
Otros lugares recomendados para conocer en Recoleta son: el Museo Nacional de Arte Decorativo, la Plaza Chile y la Plaza Uruguay.
El acceso a Recoleta se realiza a través de las líneas de ómnibus 2, 9, 10, 20, 22, 24, 25, 28, 29, 33, 46, 53, 54, 61, 64, 86, 93, 126, 142, 143, 152, 159.