Frente a la plaza Francia se encuentra el café-bar La Biela, que, con su amplia terraza, reunió y reúne a figuras de la política, las artes, el periodismo, la publicidad, el deporte y el meretricio caro. Inicialmente se denominó Aero Bar y en segunda instancia La Veredita. El nombre perdurable de ese café data de la época en que en Argentina estaba de moda el lenguaje del automovilismo —tuerca, en lunfardo— entre los años cincuenta y setenta del siglo XX, en efecto: fueron habitués de tal café-bar muchos automovilistas, entre los que se destacan Juan Manuel Fangio, Froilán González y Manuel Gálvez, aunque también supo hacer acto de presencia Adolfo Bioy Casares quien allí jugaba partidas de baccarat.