El proyecto, realizado en San Petesburgo por M. T. Preobrazensky, se concretó bajo la dirección del Arq. Alejandro Christophersen. Para decorar la catedral, los zares de Rusia, Nicolás y Alejandra enviaron 50 cajones con piezas artísticas y religiosas.
Tras transponer la reja de acceso, encontramos el mural sobre la pared medianera.
Conmemora los 1000 años transcurridos desde el nacimiento del cristianismo en Rusia, cuando Vladimiro I y sus súbditos fueron bautizados en los ríos, abrazando al cristianismo del pueblo griego.