Rutas del olivo en Catamarca
La Ruta Nacional 38 recorre el Valle Central de Catamarca, que
con sus 22.000 hectáreas cultivadas de olivares, siendo
la mayor productora de aceite oliva del país. A ambos lados
se ven prolijamente alineadas grandes plantaciones y empresas
productoras del noble alimento, una invitación para recorrerlas
en épocas de cosecha donde es posible visitar alguna y
acceder a las etapas de elaboración.
El camino, orlado por las cadenas del Ancasti y el Ambato, se
encuentra luego con la Ruta 60, que lleva al Valle de Pomán,
otro de los grandes centros oleícolas de la provincia,
buena ocasión para llegar luego a Andalgalá, encantador
pueblo pleno de antiguas y bellas casonas, con las cumbres nevadas
del Aconquija como telón de fondo. Con su particular paz
y una cocina tradicional para degustar en algunos patios de sus
pobladores, Andalgalá es el punto de partida hacia otros
circuitos turísticos catamarqueños como Belén;
las ruinas de El Shinkal, en Londres; los imponentes paisajes
de Antofagasta de la Sierra, o practicar turismo minero en las
alturas de Minas Capillitas, lugar de donde se extrae la rodocrocita,
nuestra piedra nacional, en un confortable hotel en las alturas.
La ruta 60 los lleva también a Tinogasta y Fiambalá,
donde se combinan plantaciones de olivares y buenos vinos de altura.