
La Estancia de Jesús María fue el segundo núcleo productivo del sistema organizado por la Compañía de Jesús. Se construyó a partir de 1618 en las tierras que los indígenas sanavirones reconocían con el nombre de Guanusacate.
Esta estancia se caracterizó por su producción vitivinícola, la que alcanzó un alto grado de desarrollo y calidad, y que se ha prolongado en el tiempo, constituyendo una característica de la zona.
La Estancia de Jesús María incluye la iglesia, la residencia y la bodega, restos de antiguos molinos, perchel y tajamar. Han desaparecido las construcciones destinadas a las habitaciones de indios y esclavos, así como los campos de cultivo y pastoreo.
Construida alrededor de un patio central cerrado en dos costados por un claustro de dos niveles, es notable la arquitectura de sus arcos superpuestos. La iglesia de nave única abovedada posee un exterior sobrio, destacándose su importante cúpula central, ricamente ornamentada en su interior, y la elegante espadaña de piedra ubicada junto a la sacristía.
En el claustro se ubica la residencia, de dos plantas, que rodea al amplio patio central con aljibe. Las galerías con arcadas de medio punto, desde las que se puede apreciar todo el conjunto, tienen gran valor arquitectónico. Los muros son de piedra, y la cubierta, de tirantería de madera y tejas coloniales. En la actualidad funciona allí el Museo Jesuítico Nacional de Jesús María.
El patrimonio de este museo está conformado por diferentes colecciones de gran interés histórico y artístico, destacándose la de arte sacro colonial (imaginería, pintura americana, paramentos y ornamentos sagrados), la de arqueología (integrada por elementos de diferentes culturas del Noroeste Argentino), y diversos grabados, monedas, medallas, porcelanas, cerámicas y mobiliarios de varias procedencias.
Dirección: P. Pedro de Oñate s/n - (5220) - Jesús María - Córdoba
Teléfono: (03525) 420-126
Fax: Idem
Horarios
L-V: de 8 a 19. S-D: de 14 a 18 (Otoño-Invierno) y de 15 a 19 (Primavera-Verano). Feriados cerrado.