La Falda- Provincia de Córdoba
Enclavada en el centro del Valle de Punilla,
La Falda se rodea de un bello entorno natural
que le da un marco distinguido a sus paseos y calles. Una ancha
avenida principal distingue la parte céntrica de la ciudad.
Su recorrido de negocios, productos tradicionales y artesanías,
desemboca en la magia del antiguo y afamado Hotel Edén,
testimonio de su esplendoroso origen y aún hoy cargado
de historia.
Esta ciudad, ofrece una variada oferta hotelera y un sinnúmero
de actividades recreativas. En la noche podemos disfrutar de sus
rincones, caminar por las veredas colmadas de productos y artesanías
y luego, gozar de sus bares y pubs o probar suerte en el Bingo.
Cuando el sol comienza a asomar en la serranía, las opciones
se multiplican.
Visitar el Hotel Edén, que desde muros
erguidos triunfantes en lo alto la ciudad, nos invita a descubrir
sus misterios y el nombre de sus visitantes más prestigiosos.
Caminar por los pasillos que alojaron al genio de la ciencia
Albert Einstein, explorar las instalaciones y el lujo
de las recámaras y adentrarnos en las historias populares
sobre su papel en la segunda guerra mundial.
La naturaleza es otro de los protagonistas principales de la
ciudad. Desde allí se organizan cabalgatas
y travesías 4x4, que nos introducen en
la atractiva serranía, conociéndola en un sin número
de circuitos que invitan a disfrutar de la pureza del aire, las
caprichosas imperfecciones del relieve y la incomparable frescura
de sus arroyos y ríos.
Pasear por las inmediaciones de la vertiente Los Chorrillos,
el Dique de La Falda, Las Siete Cascadas,
la laguna de los Patos. Disfrutar de la caída
del sol en la sierra, dormir bajo el oscuro manto de un cielo
poblado de estrellas son sólo alguna de la maneras en que
podemos conocer el encanto de La Falda. Ubicada
sobre la ruta nacional 38, se nos presenta esta ciudad de ritmo
vibrante y entorno de verde serranía, que también
mantiene un gran número de museos y circuitos de interés
cultural. Recorridos que nos permiten conocer bellos paisajes
naturales, paseos por céntricas calles de vidrieras colmadas
y restoranes de excelente calidad, rincones de cascadas que se
multiplican y afluentes cristalinos.
La Falda, en medio del relieve serrano, guarda
en sus dominios el encanto y la tranquilidad de una villa señorial
de descanso,el bullicio de una ciudad incipiente y al dinamismo
de una oferta turística variada.