Santa Rosa de Calamuchita - Valle de Calamuchita
- Provincia de Córdoba
Como es habitual en el territorio cordobés, los orígenes
de Santa Rosa se remontan a las ancestrales fogatas
en torno a las cuales se trasmitía la sabiduría
del pueblo comechingón. Y como es habitual en territorio
americano, estos pueblos originarios perecieron ante la llegada
de los primeros colonizadores europeos.
La conquista del territorio dio paso a la instalación
de diferentes familias, las primeras construcciones jesuíticas
y a la explotación de la tierra. Así, con una historia
de mas de cuatro siglos, comienza a forjarse lo que luego seria
la localidad más poblada del Valle de Calamuchita.
En el doble marco que se forma entre el caprichoso trazado de
las Sierras Chicas y la imponente mole de roca
de las Sierras Grandes, Santa Rosa
conjuga su particular paisaje con una variada oferta en materia
de alojamiento y diversión. Cuando el sol alumbra sus rincones
y el agua del rió surca el corazón de la localidad,
el ambiente es ideal para remontar los senderos que la recorren,
disfrutar de cabalgatas, practicar buceo, pesca, travesías
4x4 y otras actividades al aire libre.
El equilibrio es absoluto. Exuberante naturaleza, ríos
cristalinos y rincones paradisíacos se conjugan con la
excelente calidad que presenta en su cabañas y hoteles.
Cuando la noche comienza a esconder los dominios que el sol puso
en evidencia, Santa Rosa hace gala de ese equilibrio
que la caracteriza y contrapone al natural disfrute diurno, la
excelencia de sus múltiples bares, restoranes, cines, pubs
y discotecas.
Por la misma ruta 5, que nace en la capital cordobesa y pasa por
Alta
Gracia, el Dique los Molinos y Villa
General Belgrano, llegamos a Santa Rosa de Calamuchita.
Mezcla de Sierras Chicas y Sierras Grandes,
de caudalosos ríos y fantásticos hoteles, de paseos
naturales y calles colmadas de negocios, de tranquilidad serrana
y vibrante ritmo ciudadano.
Disfrutar Santa Rosa de Calamuchita es entonces
disfrutarla en todas sus caras; la de su historia de fogones originarios
y fé jesuítica, la de la paz de sus rincones y el
bullicio nocturno y divertido de su pueblo.