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Un predio de 50 hectáreas, inmerso en el corazón mismo de la serranía, rodeado de grandes árboles y atravesado por un pintoresco arroyo, constituye el dominio de la Colonia Villa Leonor.
En los meses de temperaturas bajas, el entorno natural comienza a teñirse de dorado al paso que la vegetación va dejando sus hojas en las amplias planicies. Cuando la temperatura comienza a elevarse, en la temporada de primavera y verano, la serranía estalla en flores y renovado verde. Para esta época, el arroyo luce más caudaloso y ofrece una refrescante opción en cada uno de sus recovecos de piedra y ollas naturales.
Cabalgatas, caminatas y fogones al son de la guitarra consagran una estrecha relación entre el hombre y la naturaleza. Constituyéndose como otro de los atractivos del lugar, como si fuera una ermita rodeada de misterios e historias atrapantes, la capilla construida por el artista Buffo, se nos presenta en una de las laderas de las sierras. Sus frescos realzan temáticas a cerca del cosmos y el carácter efímero de la existencia, su historia narra la interesante vida de un hombre polifacético, estudioso de la astronomía, pintura, escritura y arte musical. Muy cerca de la intrigante capilla que posee la forma de un caracol serrano, se encuentran las instalaciones de la colonia. |