Ya hemos recorrido el embalse, ya hemos navegado por sus rincones. Todo nos invita a transitar los de la localidad. Es así, caminando, que se nos presenta la segunda cara de al Villa; el Río Santa Rosa que serpentea en la inmediaciones de la localidad formando una hermosa playa bajo la imponente mirada de las sierras chicas.
Uno de los pasatiempos predilectos de muchos visitantes es escalar el cerro donde se levanta el famoso torreón, réplica de la torre de un castillo hispano, que transformado en un lugar de venta de artes regionales, cuenta además con un laberinto y juegos infantiles. Una vez que hayamos ascendido al cerro, una vez que hayamos gozado de sus paseos, sólo nos queda disfrutar de la vista. Desde la altura podremos asistir a los brillantes senderos que van forjando los ríos Santa Rosa, Quillinzo y Grande, y allá recortado en el horizonte, el imponente espejo cristalino del Embalse Río III.
Con sus relieves de río y lago, con sus sierras y su frondoso verde, al sur de Santa Rosa de Calamuchita, se nos presenta la bellísima Villa Rumipal que cada enero se viste de gala para dar lugar al Festival Provincial del Lago que se realiza entre espectáculos artísticos y competencias deportivas. Cada uno de los paisajes que componen la localidad se entrelazan de una especial manera, para formar un paraíso que los mantiene en equilibrio, para formar un paraíso que descansa fresco y apacible en uno de los más bellos rincones del Valle.