
El río Paraná baña las costas, creando maravillosas playas en Corrientes Capital, provocando el deseo de zambullirse en sus aguas, en esos días en que las altas temperaturas de la época estival aumentan las ganas.Es así que en las playas y balnearios de Corrientes Capital, visitantes de todo el país sienten inevitablemente la tentación de recorrerlas y disfrutarlas a pleno, durante todo el día.
Correntinos y turistas eligen la Avenida Costanera para caminar, hacer deportes o disfrutar de la magnífica vista al río, aprovechando la sombra de los árboles que embellecen cada paso.
En plena costanera, los balnearios de Corrientes Capital ofrecen parrillas, sanitarios, parques para niños y los mejores lugares para el descanso.
Los atardeceres en las playas de Corrientes tienen otro color, entornos exclusivos, auténticos. La magnitud de los paisajes que acompañan las arenas, lograrán atraparlo en un sueño de calma y sensaciones únicas.
En su paso por Corrientes, el río Paraná deja numerosas playas, acompañadas de balnearios que ofrecen todos aquellos servicios que hacen más confortable y segura su estadía.
El Paraná se ofrece para ser contemplado desde unas imponentes barrancas, increíbles balcones al río, desde donde deja ver sus dimensiones asombrosas y la extensión de sus inmensas playas.
Malvinas: Av. Costanera al 1200.
Molina Punta: Av. Libertad al 5500 y acceso al río.
Yacaré: Club Yacaré. Calle Brasil y el río.
Bahía del Sol: Av. Libertad al 5500 y acceso al río
Espejo de agua, bordeado por extensas playas de arena. Su ribera continúa con un parque de árboles de frondosas copas que ofrecen su sombra en las calurosas tardes veraniegas. En la laguna se permite acampar y se practican deportes acuáticos como remo, canotaje y windsurf. En las márgenes de la laguna, se levantan complejos turísticos y recreativos conformados por exclusivos bungalow totalmente equipados. Las canchas de vóley, de fútbol y el mini golf y las parrillas son los sitios elegidos por los visitantes cuando cae la tarde. En el área también se encuentra el “Jardín de Aves”, una suerte de jaula gigante con variedad de aves autóctonas y foráneas. A tan sólo 9 kilómetros de la ciudad, por la Ruta Provincial 7 sobre el Acceso a la localidad de Santa Ana.