Balnearios - Playas en la Provincia de Corrientes - República Argentina

Seria imposible describir a Corrientes sin mencionar el sol, sin explicar el calor húmedo de enero, la pesadez al caminar, el canto de los pájaros en la siesta, tal vez, lo único que manifiesta movimiento durante esa hora del día.

Pero tampoco podría imaginarse sin los atardeceres naranjas en que todo, todo, se tiñe de ese color, solo las nubes se vuelven violetas.

Increíble describir lo que se siente desde una barranca mirando el Paraná durante un atardecer, sol…río, verde, silencio, que sólo se rompe por el sonido del agua que sigue su curso inquebrantable.

El Paraná, dueño de casa, se mueve a sus anchas, dueño y señor, confesor permanente de sentires guaraníes.

Sin embargo el Uruguay, es propietario de los amaneceres con el sol subiendo en el horizonte y marcando la senda desde la costa hacia él, bastaría meter las manos en el agua para que el camino se bifurque, pero la paz es tan grande, tan inmensa que no se buscan interrupciones, alcanzaría quedarse así, parado, pisando la arena amarilla que se escurre entre los pies, con una rama de sauce acariciándonos la espalda, mirando un cielo de nubes difusas.

Desde el río todo cambia, el agua, casi tibia, meciéndonos suave, como buscando permiso para tocarnos. Solo se puede mover la cabeza como pidiendo disculpas por disfrutar ese río, ese sol, esa arena.