
En el límite con el departamento de Lavalle por la Ruta Nacional 12, encontramos el puente Santa Lucía que cruza el río del mismo nombre, sobre sus costas está el balneario que cuenta con las comodidades apropiadas para pasar el día
Recorrido en lancha por las islas: Sea pescador o no, ningún visitante puede perderse el encanto de un paseo en lancha para descubrir las islas y arroyos de esta zona: Saliendo de Puerto Boca hacia el Sur, aguas abajo hacia el río Corriente, nos encontramos con el arroyo Isoró, el Aguaí, las Palmitas, el arroyo Soto, el Marilín y su banco de arena, ideal para disfrutar de un chapuzón en medio de la naturaleza, después seguir por el Guarapo, llegando hasta el Surubí Rodeo. Tampoco se puede olvidar de recorrer la Boca de la Colacha, la Yacaré y ya saliendo al Paraná: Punta Arena y su banco amarillo. En el recorrido de estos ríos se encontrarán túneles mágicos de vegetación entrecruzada, arroyos tan angosto que apenas permiten el paso de una lancha. Se puede escuchar el grito del Carayá o mono aullador, el sonido del carpincho entrando al agua entre carrizales y camalotes, el aleteo de las garzas y el silbido de los pájaros anunciando a los pescadores. Y seguramente no podrá olvidar el reflejo dorado del sol poniéndose sobre el Paraná ni el temor de encontrarse con el Yaguá Carú el misterioso “perro que come la tierra” que según los isleños ataca las costas llevándose río adentro tierras y árboles.
Se bautizó así a la laguna por su forma, ya que Ñaembé significa “plato” en guaraní. Fue escenario de la batalla de ese nombre en la que el Coronel correntino Santiago Baibiene al frente del ejército nacional derrotó al General entrerriano Ricardo López Jordán, el 26 de enero de 1871. En esa batalla también combatió José Hernández, autor del Martín Fierro. Ubicada a 17 kilómetros de Goya, por la ruta provincial 24, (pavimentada) camino a Perugorría, si bien no tiene servicios para los visitantes, merece un recorrido de los visitantes.
Si bien se sabe que se encuentra a orillas del riacho Miní, debido a los cambios urbanos y a las crecidas recurrentes del río, hoy es difícil precisar con certeza su emplazamiento.
Ubicado a 7 kilómetros al Este de Goya, desde la salida de la Rotonda de la Ruta 12, lleva ese nombre en homenaje a la esposa de su fundador José Jacinto Rolón. Lugar de asentamiento de inmigrantes friulanos radicados en ese lugar entre 1870 y 1884. Pueblo rural con calles de tierra y casas coloniales donde no faltan los antiguos almacenes de campo al estilo “con despacho de bebidas”.
La costa: A 15 kilómetros de la ciudad de Goya, al norte, sobre la ruta nacional 12, camino a la Capital correntina, se llega al pueblo de Lavalle, un asentamiento de origen rural sobre las costas del Paraná con hermosas barrancas sobre el río; un lugar ideal para largas caminatas y mateadas, especialmente por la tarde, para observar desde la costa el naranja profundo que toma el sol al caer sobre el río. Desde ciertos puntos del paseo se puede observar el Monasterio San Alberto hogar de Monjas de Clausura. Dando la vuelta al Monasterio y cubierta por un espeso monte en forma de galería, se encuentra el oratorio de Santa Rosa.
Realizada por el inmigrante italiano Lorenzo Tomasella, dedicada a la Virgen del Buen Consejo por haber permitido llegar a estas tierras a salvo luego de sufrir una tormenta marítima durante su viaje. El mismo Lorenzo levantó las paredes y talló los altares y adornos de la Capilla. La Virgen con el niño en brazos está realizada en algarrobo. También talló un recuadro, en madera de Urunday, de lo que consideraba, sería el infierno, es por esta razón que este lugar se conoce como Capilla del Diablo.