Lo que ha permanecido intacto es el esp¡ritu de participación y ganas de divertirse, donde toda la familia es parte de la fiesta.
El carnaval de Gualeguay es único, porque su identidad se va afianzando y creciendo con el aporte de sus hijos y porque tanto participantes como espectadores son protagonistas.
Gualeguay vive esta fiesta todos los años en los meses de enero y febrero, y la ciudad toda, se contagia de la alegr¡a y la magia que sólo el carnaval es capaz de provocar.