El Palacio Municipal de la Ciudad de Paraná está ubicado en la esquina delimitada por dos arterias importantes del centro paranaense: Urquiza y Corrientes. Su extensión es de 1.700 m². El sitio en el que se ubica había pertenecido desde el siglo XVIII a Doña Faustina Albornoz, luego fue posesión del Coronel Naruri y fue comprado por el gobierno de la provincia, a los descendientes del coronel, en 1883. Finalmente, el 8 de septiembre de 1889 el gobierno provincial donó dicho terreno a la municipalidad de la capital. El 15 de agosto de 1990 fue declarado "Monumento Histórico de la Ciudad de Paraná", según Ordenanza Nº 7248.
El Palacio Municipal de la Ciudad de Paraná fue construido por la empresa Borgobello y Forlese en base a los planos ejecutados por Don Santos Quintín Domínguez y Benguria, destacado funcionario y miembro del concejo deliberante durante un largo período. El costo total de la obra sumada a los muebles de la misma fue de $200.000 moneda nacional. Fue inaugurado el 31 de diciembre de 1890 durante la intendencia de Enrique Berduc.
La Palacio Municipal de la Ciudad de Paraná es representativa de la arquitectura de fines del siglo XX, en la que se destaca la suntuosidad y la inspiración en líneas europeas. Al subir la escalera principal del palacio se encuentra la imagen de la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad.