A 30 kilómetros al norte de la ciudad de Colón,
cabecera del departamento del mismo nombre, coronando las cumbres
de unas cuchillas de escasa altura, se encuentra la ciudad de
Villa Elisa. Fundada por Héctor de Elia en 1890, su nombre
recuerda el de su esposa doña Elisa Dickson, en cuyo honor
le fue puesto.
Edificada sobre una planta urbana cuya traza de calles permiten
la construcción de las casas de manera de aprovechar las
mejores orientaciones. Dos amplias avenidas de 50 metros de ancho,
se cruzan perpendicularmente en el centro, donde se levanta la
primitiva iglesia local. Su humilde pequeñez ha sido reemplazada
por un nuevo templo que en su imponencia majestuosa ostenta en
su aguja saetada la milenaria cruz del cristianismo. Los primeros
pobladores eran suizos de la región de Valais; italianos
del Piamonte; franceses de Saboya y algunos vascos españoles.
Don Héctor de Elia, administrando los campos que fueron
de su padre, comienza a soñar su obra colonizadora.
Actualmente Villa Elisa (año 2002), cuenta con aproximadamente
10.000 habitantes, que en su mayoría proviene de un desprendimiento
del triple tronco inmigratorio que arribaron a estas tierras desde
Francia, Suiza e Italia, en épocas de la fundación
de la colonia San José (1857), por el Gral. Justo José
de Urquiza.-
Menos de dos años tardó la zona en triplicar su
población y con ella llegó el desarrollo y evolución
económica como lo demuestra las casi 6.000 hectáreas
cultivadas en 1892. Han transcurrido poco más de cien años
y su gente mantiene aún ese espíritu de progreso.