
La villa es una cálida aldea de montaña, característica que se refleja en el tipo de construcciones basadas en el uso de materiales de la zona (piedra, madera, etc.) Casi todas sus edificaciones tienen revestimientos de piedras, troncos y grandes ventanales que se adecuan en perfecta armonía con el paisaje predominante del lugar.
La población fue fundada oficialmente el 15 de mayo de 1932, con la inauguración de la estación radiotelegráfica Correntoso y su nombre se debe al istmo o angostura de la península de Quetrihué.
En la actualidad es cabecera del departamento de los lagos, y es la localidad más meridional de la provincia del Neuquén.
Villa la Angostura cuanta hoy con unos 10.000 habitantes y la actividad económica que predomina es la explotación de actividades turísticas que se desarrollan durante todo el año.
El encanto del paisaje lo invita a caminar, cabalgar o hacer excursiones vehiculares o lacustres. Paseos por senderos en el bosque encontrando a su paso arroyos, ríos y cascadas como la Inacayal, Río Bonito, Dorada y Santa Ana. Navegar por el lago Nahuel Haupi bordeando la costa de Quetrihué conduce al Bosque de los Arrayanes. Al regreso usted disfrutará de magnificas vistas de la villa hasta los acantilados. Además podrá visitar el mirador Belvedere del cual se puede observar una linda vista de los lagos.
La pesca deportiva, en el lago Nahuel Huapi, en los arroyos y ríos de la zona, se puede realizar en todas sus modalidades, las especies que se capturan son truchas arco iris, marrón y fontinalis. También usted puede practicar kayac, windsurf y vela.
Otra opción es recorrer el camino pionero a través de antiguas arquitecturas que muestran la ruta histórica de Villa la Angostura: el boliche viejo, la hostería Santa María con el ciprés abuelo, la iglesia la Asunción, el messidor de estilo medieval y primer hotel de la villa “El Correntoso”.
A todo esto se le suma la alternativa de visitar las ciudades vecinas de Valdivia y Temuco (al norte) y Osorno y Puerto Montt (Al sur) a través del paso internacional Cardenal Samoré.
Descanso, calidez y aventura, acompañado de todos los servicios para el turista con un trato personalizado en los hoteles, hosterías, cabañas, salones de té, camping; o si usted lo prefiere puede degustar una típica comida: ciervo, jabalí y trucha son algunas de las especialidades de los chef de la villa.
La propuesta es el encuentro con la naturaleza, para disfrutar en familia o con algunos amigos este lugar paradisíaco de la Patagonia Argentina.