El Parque Nacional Chaco es un área protegida de 15.000 hectáreas, ubicado
en el centro este de la provincia homónima. Fue creado en el año 1954 con el fin de proteger una muestra del Chaco Oriental.
El parque protege montes de quebracho colorado. Estos bosques, se extendían por la mitad occidental del norte de Santa Fe y de la provincia del Chaco penetrando hasta el extremo noroeste del territorio correntino.
El quebracho es un árbol de madera robusta y rica en tanino, que –debido a estas cualidades- fue víctima de una descontrolada tala para su explotación. Durante casi un siglo "La Forestal", compañía maderera que extendió sus dominios por gran parte de la región chaqueña, fue la principal causante de diezmar la especie, poniéndola en riesgo de desaparecer. Para la Administración de Parques Nacionales, conservar bosques que no sufrieron ningún tipo de aprovechamiento forestal y otros en espontánea recuperación, es una prioridad central.
El parque Nacional Chaco pertenece a la eco-región chaco húmedo, que es una zona con pendiente muy suave donde predominan ambientes deprimidos. Posee un clima subtropical cálido, con lluvias estivales entre 750 y 1.300 mm.
El área estuvo habitada durante miles de años por grupos indígenas que explotaban diversos recursos del ambiente ribereño, a través de una estrategia que combinó sustentablemente la caza -particularmente de carpinchos, tapires, monos, armadillos y vizcachas-, la pesca y la recolección de productos vegetales y animales como moluscos. Actualmente las comunidades Tobas y Mocovíes, descendientes de estos primeros habitantes, viven en las localidades vecinas al Parque Nacional al igual que ciertas poblaciones criollas, cuyos orígenes provienen de los asentamientos de fines de siglo XIX y principios del XX.