Estudios arqueológicos indican la existencia de diversos grupos indígenas en la Isla Grande de Tierra del Fuego al momento de la llegada de los europeos. El área del Parque Nacional fue habitada por grupos YAMANAS. Existen numerosos yacimientos arqueológicos correspondientes a este grupo, tanto en las costas del Canal de Beagle, como en las del Lago Roca. Instalaban sus campamentos en las playas aprovechando los recursos marítimos. La cacería de lobos marinos y la recolección de mejillones se realizaba en canoas.
Estos moluscos formaban parte importante de la alimentación de este pueblo, y se pueden encontrar a lo largo de la costa, montículos de valvas de forma circular llamados "concheros", de gran valor antropológico. Las embarcaciones que utilizaban para cazar y trasladarse eran construidas con varillas de madera y planchas de corteza de lenga. Sus viviendas eran chozas provisorias de troncos y ramas, de forma cupular y su vestimenta se limitaba a una capa corta de cuero de lobo marino.