El 14 de octubre de 1869, fecha en que el fundador Teniente Coronel Mariano Ruiz y sus hombres pusieron “manos a la obra” en la nueva empresa, designado como día de la fundación del Fortín Conesa.
Por el río navegaba (con idéntico destino) Clodomiro Urtubey y su gente trayendo los elementos para llevarlo a cabo, pertrechos de guerra y todo lo necesario para un asentamiento militar en un fortín de avanzada.
El nombre lo eligió el mismo Mariano Ruiz en reconocimiento y admiración a la trayectoria del Gral. Emilio Conesa, quien “curiosamente nunca estuvo en este Fortín”.
Es casi nula la información de los primeros diez años de este fortín. En 1878 (según los Salesianos) el Fortín estaba prácticamente abandonado, pero ya en 1879 el 14 de febrero, según el decreto Nº 11215 del Gobierno Nacional se busca formar una colonia agrícola Indígena.
Esto se inicia con mil Indios de la tribu de Catriel que se encontraban pereciendo de necesidad en el Fortín Conciliación. Traían consigo algunas bolsas de semillas y elementos de labranza.
En el mes de junio 200 familias de Indios y colonos de Patagones conformaban la pequeña población de la primitiva colonia Conesa NORTE.
“1879” en el mes de julio una inundación derrumbó viviendas y cubrió de agua los campos sembrados, motivo que obligó a la población a trasladarse al lado sur del río, donde el terreno por su altura ofrecía mas seguridad. Con la correspondiente autorización en febrero de 1880 se concretó dicho traslado. (“Carmen de Patagones y la Fundación de Fortín Conesa”, Emma Nozzi)
Desde entonces Conesa definió su lugar del lado sur del río, a pesar de esto por mucho tiempo hubo un “Conesa norte”.
Lo más significativo del lugar fue la oficina del telégrafo instalada en el paraje Gral. Villegas (hoy El Tropezón).
Así los sacrificados pioneros le fueron ganando al monte un lugar donde sembrar y en este "bendito valle" echaron raíz dándole forma a una nueva población.