Coronda atesora un pasado íntimamente ligado al de nuestra Patria y de nuestra Provincia en las manifestaciones variadas que signaron un Pago con características definidas, inmerso en la enorme extensión del territorio sur del Nuevo Mundo, territorio en el que el tiempo, con largueza de años y frecuencia de epopeyas, fue delineando los perfiles de una Nación libre e independiente.
Ese devenir campea en las páginas de la historia con el cruzar de flechas en propiedad de cielo y tierra, con el paso de la conquista, los avatares de la civilización hispana, el ansia de libertad estremeciendo todos los confines, los insospechados desencuentros que ensombrecieron el país y que también contaron a este solar como escenario de levantamientos, batallas y paso de tropas, hasta la ansiada paz que permitiera la organización institucional abriendo senderos de progreso.
En su belleza de río, arroyos, arena y montes; en su humildad de caserío de paja, adobe y tejas, Coronda fue parte de esa historia.
Todo ello promueve un especial sentimiento volcado hacia el ayer, hacia quienes en sucesión cambiante de razas, dominio y dependencia, vivieron acontecimientos trascendentes en horas significativas; antepasados que desenvolviéndose en su limitación humana frente a los designios supremos y la magnitud cósmica, protagonistas a veces involuntarios de la poderosas expansión europea, determinaron con actos nacidos de la pasión, la inteligencia, la decisión, el heroísmo o el renunciamiento, el origen y el destino de un pueblo.