Hielos Continentales en Antartida
Los hielos antárticos establecen un vínculo entre el continente y el mar circundante con sus islas.
Al alcanzar la costa, los distintos glaciares comienzan a fraccionarse originándose de este modo los conocidos témpanos o icebergs, que luego flotan a la deriva. Además de estos hielos continentales hay uno marino, que es una película de hielo formada por el congelamiento invernal de la superficie del mar, el que se extiende por centenares de kilómetros, incrementando la superficie antártica unos 20 millones de kilómetros cuadrados, hasta la llegada de la primavera.