Pesca con mosca en la Provincia de Tierra del Fuego
Hasta hace pocos años, casi todos los pescadores que visitaban Tierra del Fuego eran aficionados al spinning o pesca "con cucharita". (La cucharita es un señuelo metálico rematado con anzuelos que, en la medida que el pescador recoge su línea, se va moviendo bajo el agua y da la sensación de ser un pececito vivo o moribundo.)
Ahora, en cambio, hay muchos más amantes de la pesca con mosca, también conocida como fly-casting, un arte que implica mayor aprendizaje previo y, sobre todo, una observación más fina del ambiente donde se ha de intentar pescar. (En el extremo de la línea se pone un señuelo que simula un insecto y se lo hace volar o apoyarse sobre la superficie del agua, haciéndolo del modo más realista, más natural posible, para que el pez crea que es alimento y lo trague). Podría decirse que, cada vez más, hay una preferencia por esta última modalidad, no más inaccesible que la otra, aunque sí implique un mayor desafío deportivo y una mayor dedicación por parte del pescador.
Tres variedades y muchos sitios para elegir
Tres variedades de trucha predominan en las aguas dulces de Tierra del Fuego: la trucha marrón, la arcoiris y la fontinalis. Sin embargo, existen sectores en que una u otra aparecen con mayor frecuencia. Hablando en general, las marrones han venido siendo más abundantes durante las últimas temporadas, según percibieron muchos pescadores asiduos y guías, que pasan toda la temporada pescando.
No obstante, es necesario aclarar que, también según estos pescadores, pareciera mantenerse una regla de territorialidad muy marcada entre las tres variedades, y que donde se capturan de una clase no suelen salir ejemplares de las otras dos.
Pero basta correrse apenas del lugar y las condiciones cambian. Total, ¡hay 300 kilómetros de costa fluvial para elegir y otro tanto de costa lacustre...!