Caza de Ciervos Colorados
en La Pampa
Hoy por hoy, el Ciervo Colorado es tan atrayente
como un buen dorado litoraleño, una trucha del sur o el mejor
cazón en las costas del atlántico. Mas aún,
cuando se puede competir por un trofeo nacional o internacional
si se diera el caso. Por todo esto, es oportuno conocer más
acerca de este representante de La Pampa: el Cervus Elaphus o Ciervo
Colorado.
El orígen: Importados por Pedro O. Luro
a comienzos de siglo, los ciervos colorados, oriundos de los Cárpatos,
fueron aclimatados en el actual Parque Luro, desde donde posteriormente
fueron llevados algunos ejemplares a Neuquén.
A la muerte de Luro y el abandono de su gran dominio
en La Pampa, los ciervos y jabalíes allí existentes
escaparon, difundiéndose por las zonas boscosas de la provincia,
al adaptarse a una amplia extensión.
Hoy en día constituyen un preciado trofeo
para la caza mayor. La temporada de caza del Ciervo Colorado se
inicia en el mes de marzo, en época de celo y brama, y se
reglamenta a través del Departamento de Fauna Silvestre de
la Dirección de Recursos Naturales Renovables. Los cervatillos
nacen en noviembre y diciembre.
La cornamenta es el preciado trofeo por el que
los cazadores lo consideran uno de los mayores atractivos de la
caza mayor. Su habitat es el bosque donde logra protección
y alimento.
La mayor actividad la manifiestan en las últimas
horas de la tarde, durante la noche y en la madrugada. Durante la
noche se internan en la llanura en busca de tiernos sembrados. Por
la mañana regresan a su refugio. Su andar es muy elegante,
se distinguen por su fortaleza y altivez. Andan despacio, trotan
velozmente y corren a gran velocidad; dan saltos prodigiosos y vencen
sin dificultad los mayores obstáculos. Los machos de mayor
edad forman reducidas tribus y los viejos viven solitarios hasta
la época de celo, en que se reúnen con las otras manadas.
Su
instinto de conservación los hace cautelosos y precavidos.
Tienen muy desarrollado los sentidos de la vista, olfato y oído.
La brama es el potente llamado a la lucha de los machos, en acción
preliminar al amor de los ciervos.
El área de dispersión en La Pampa
comprende los departamentos de Toay, parte de Utracán, Loventué,
Capital, Atreucó, Guatraché, y Hucal, favorecidos
por la naturaleza de valles como los de Chillén, Chapalcó,
Naicó, Quehué, El Tigre, Malal Huaca, Nerecó,
etc. donde encuentran mayor protección en los bosques xerófilos
con predominio de caldén (árbol que tipifica la vegetación
pampeana), abundando especies como molle, algarrobo, piquillín,
jarilla, chañar y sombra de toro.
El ciervo se ha adaptado perfectamente al clima
local y al habitat de estos bosques. Compartiendo territorio con
otra especie alóctona: el jabalí europeo, y las autóctonas:
como el puma, el zorro, etc; consideradas de caza mayor y menor,
que hacen a La Pampa, el paraíso de los cazadores.
La Caza de Ciervos Colorados en Argentina
La caza de los cérvidos, que se inicia a mediados del mes
de marzo de cada año, establece un número de ejemplares
a cobrar en cada período por cazador y el número mínimo
de candiles o puntas de su cornamenta. La caza se efectúa
al acecho y al rececho. El primero aprovechando las noches de luna
llena, en la espera cerca del bramadero o picadero; el cazador se
mimetiza ubicándose en contra del viento del ingreso posible
de la presa.
El rececho en cambio, requiere el seguimiento del
animal, reconociendo sus rastros o tras sus bramidos, cuyos cortos
intervalos entre llamado y llamado, le orientan en su seguimiento;
debiendo tenerse conocimiento y habilidad para transitar el bosque.
Trofeos de Ciervo Colorado en Argentina
El
puntaje mínimo para integrar el “ranking” nacional
de trofeos de ciervo colorado, es de 190 puntos, fórmula
adoptada por la Federación Argentina de Caza Mayor, entidad
que realiza las mediciones.
El trofeo comprende el cráneo y sus correspondientes
cornamentas; valores que se establecen a través de una tabla
donde se consideran: longitud de las astas, de los candiles; circunferencia
de las rosetas y de las astas con varios puntos; peso de la cornamenta;
separación de las astas; número de puntas; puntos
por belleza, color, perlado, puntas segundo candil y corona. Se
aplican penalidades puntables, cuando existen factores antiestéticos.
|