La Pampa húmeda y los ríos de llanura del Litoral son escenarios perfectos para las
travesías en canoa o
kayak.
Hay propuestas puramente deportivas de largo aliento como los ríos Paraná, Carcarañá, Bermejo o Uruguay, y otras orientadas al ecoturismo, como las salidas por el ecosistema chaqueño, por los esteros del Iberá, o la selva paranaense, en Misiones.
Las travesías en el nordeste del país suman la visita a comunidades indígenas situadas en el corazón del monte; y el avistaje de fauna silvestre que se acerca a los cursos de agua durante los meses de sequía.
Kayak en la Región Litoral de la República Argentina
En el Delta del río Paraná, cientos de islas de singular vegetación selvática están delimitadas por ríos y canales perfectos para el remo y el canotaje. Las secciones II y III del Delta conservan mejor la naturaleza y, su buena infraestructura turística aporta confort a las travesías.
Aguas arriba, el río Paraná -el segundo de América por caudal y longitud después del Amazonas- junto al Uruguay, son los máximos desafíos fluviales para remar por la Argentina.
Más orientadas al ecoturismo son las salidas por el ecosistema chaqueño, por los Esteros del Iberá en Corrientes -donde sorprende la población de yacarés-, o la selva paranaense, en Misiones.
Kayak en la Pampa Humeda de la República Argentina
El Delta del río Paraná encuentra su máximo desarrollo a poco de la desembocadura en el Río de la Plata, cerca de Tigre, y a pocos minutos de la ciudad de Buenos Aires.
Cientos de islas de singular vegetación selvática están delimitadas por ríos y canales perfectos para el remo y el canotaje. Las secciones II y III del Delta conservan mejor la naturaleza y, su buena infraestructura turística aporta confort a las travesías.
Kayak en la Patagonia Argentina
Costa Patagónica: En el encuentro con el mar, la meseta patagónica es árida y con una topografía privilegiada. Desde la desembocadura del río Colorado hasta Cabo Vírgenes, distintas reservas de fauna marina dan idea del valor natural de la región.
El cristalino golfo Nuevo; la ría Deseado, de 42 kilómetros de longitud, donde el mar verde-turquesa entra y sale a diario; o el Parque Nacional Monte León, se descubren mejor a bordo de un kayak de travesía.
El extenso litoral marítimo alterna acantilados, roquerías, bahías, playas y restingas, que se desnudan con la bajamar. La geografía es más desafiante aún cuando las travesías se orientan a los míticos canales fueguinos, con el Beagle como eje principal.
Corredor de los lagos: El potencial para travesías en canoa o en kayak es infinito en la Patagonia Norte, aunque requieren destreza náutica. El lago Nahuel Huapi sobresale con sus brazos ramificados y sus acantilados. Otros lagos destacables son el Lácar, el Hermoso y el Puelo.
En el Parque Nacional Los Alerces, con los ríos Carrileufú, Rivadavia y Arrayanes, se enlazan los lagos Rivadavia, Verde, Menéndez y Futalaufquen.
Fuente: Secretaria de Turismo de la Nacion - turismo.gov.ar