La Argentina posee un litoral atlántico extenso, y comparte rutas marítimas que atraen a navegantes de todo el mundo desde hace siglos. En el centro del país, el cruce del Río de la Plata hasta los puertos uruguayos como Colonia de Sacramento, satisface la tradición náutica de los clubes porteños.
Los canales fueguinos, la Isla de los Estados o las Islas Malvinas, son desafíos marinos de mito. Ushuaia es un puerto completo para quienes piensan en la Antártida.
Nautica en la Región Centro de la República Argentina
Derrotero a Colonía: El cruce del Río de la Plata constituye uno de los mejores desafíos deportivos para las embarcaciones a vela.
Los fines de semana las amarras de los puertos uruguayos se pueblan de marinos argentinos. Así sucede con la Barra de San Juan, Carmelo, Colonia de Sacramento y casi sobre el Atlántico, Punta del Este.
La escasa profundidad, las mareas oceánicas, y vientos duros como la sudestada o pampero, hacen de la navegación una gran aventura.
Naútica en la Patagonia Argentina
Canal de Beagle: Hasta la llegada de los primeros europeos, el Canal Beagle que comunica los océanos Atlántico y Pacífico, fue dominio de los indios canoeros yámanas o yaghanes.
Desde Ushuaia, el derrotero hacia el Este concluye en la Isla de los Estados, al otro lado del bravo estrecho de Le Maire. Se bordea la Tierra del Fuego y se pasa por estancias, como Harberton, y bahías testigos de naufragios y del anhelo de buscadores de oro.
Otras travesías persiguen la cordillera Darwin (Chile) o el Cabo de Hornos.
Fuente: Secretaria de Turismo de la Nacion - turismo.gov.ar