La amplia extensión y la riqueza geográfica de la República Argentina se complotan para brindarle al turismo una gama de opciones que no podrá imaginar. De norte a sur y de este a oeste nuestro país se presenta como una paleta de colores de los cuales usted podrá utilizar el que mas le guste.
El Turismo Rural es una forma de pasear, de descansar y de divertirse que tiene pocos años de vida, pero que ha logrado un rápida expansión en todo el país. Se trata de pasar unos días en el campo argentino adentrándose en sus costumbres, actividades e idiosincrasia.
Desde época remotas y hasta la actualidad el gaucho es el habitante que ejerce el padrinazgo de las miles de hectáreas que se despliegan tierra adentro, pues si bien las grandes urbes gozan de todas las alternativas turísticas imaginables, también existen quienes prefieren alejarse de la rutina y emigrar hacia la paz interior.
Allí la vida es simple, tranquila, silenciosa. Cada habitante del campo argentino tiene esa sencillez de quienes se levantan al alba y trabajan la tierra con el amor que lo hacían sus ancestros para conservar cada una de sus tradiciones y para no dejar extinguir lo que a este país le pertenece desde su nacimiento.
La propuesta del Turismo Rural pretende que usted conozca y aprenda más sobre esta particular forma de vida o que, simplemente, participe y renueve sus energías. Se trata de un viaje hacia algún sitio del interior del país y mimetizándose con la vida y las costumbres de nuestros gauchos.
Decir campo es decir asado, rondas de mate, fogones, cabalgatas, paseos, avistaje de flora y fauna, actividades de granja, yerra... decir campo es decir paz, sonidos naturales, románticos atardeceres... decir campo es decir relax y renovación de las energías.
Cada una de las zonas que componen la República Argentina goza de características climáticas y geográficas diferentes, razón por la cual también son distintas las opciones que cada una le ofrece. Hacia el Norte , cerros de colores, tierras áridas y arquitectura colonial; en Cuyo , el paisaje cordillerano se mezcla con oasis y viñedos indescriptibles; el Litoral es la cuna de tierras rojas, de grandes saltos de aguas y de la mas rica vegetación; el Centro es de sierras sorprendentes y valles extensos que parecen combinarse perfectamente; la Pampa Húmeda, casa del gaucho que habita en extensiones de gran riqueza donde se cosechan los mejores cereales del mundo; y la Patagonia, paisaje de cuentos, de lagos cristalinos que se pierden entre montañas y bosques de espesa vegetación.
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