Estas termas se descubrieron en el año 1928 mientras se realizaban excavaciones en busca de petróleo. Al surgir las aguas los análisis de las mismas demostraron las propiedades curativas de estas.
En poco tiempo, la novedad se popularizó llegandose hasta allí visitantes en busca de sus baños reparadores. Pero recién en el año 1.942 se logró construir un hotel en cuyas instalaciones se completa un circuito adecuado y controlado de las aguas termales.
La gran cantidad de bromo y las pequeñas proporciones de yodo hacen de esta terma un lugar reconocido tanto en el orden nacional como internacional. Además se está trabajando en su remodelación y tiene previstos la construcción de baños termales privados y otros servicios en bienestar de los pasajeros.
Por su parte el hotel cuenta con 15 habitaciones con todos los servicios. Las escursiones que parten desde Patagones, Viedma y Bahía Blanca se alojan en este sitio.
La gran cantidad de bromo y las pequeñas proporciones de yodo hacen de la terma un lugar reconocido tanto en el orden nacional como internacional. Además se está trabajando en su remodelación y tiene previstos la construcción de baños termales privados y otros servicios en bienestar de los pasajeros.