El Fileteado Porteño llega a las Universidades de Argentina

Como parte del Congreso Internacional de Estudiantes de Turismo, y en celebración del Día del mismo, 054.Travel, Agencia especializada en Fileteado Porteño, brindó una charla y clases de esta emblemática actividad a todos los asistentes al mismo.

En Instalaciones de UADE, Universidad Argentina de la Empresa, los responsables de la agencia, narraron al público acerca de su trayectoria en la actividad turística, así como también su interés y posterior especialización en este arte tan original como porteño: el Filete.

Un arte que nació engalanando carros tirados por caballos, casi de casualidad, en una época, principios del siglo XX, en la que el transporte era literalmente, “gris”.

El Filete les dio colorido, figuras, alegría y, sobre todo, una impronta propia, a las calles de Buenos Aires, pasando por colectivos y camiones, para finalmente vestir las paredes de la ciudad con sus diseños más disímiles. Flores, óvalos, paisajes, cintas argentinas, dragones, pájaros, caballos, volutas, firuletes y hojas de acanto componen cada uno de ellos, respetando una estricta simetría, fundamental para el equilibrio visual del filete.

Estrictamente argentino, el Filete atravesó cada época de la historia argentina, conservando su esencia, fue declarado en el año 2015, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por Unesco.

En una charla dinámica y amistosa, el equipo de 054.Travel se dirigió a los alumnos de distintas universidades e institutos que dictan la carrera de Turismo, mencionando anécdotas e impartiendo consejos y tips para su futuro profesional. Seguidamente, en varias aulas, el numeroso público pudo pintar su propio filete, con profesores especializados en el mismo.

Durante la charla, también se anunció la inclusión del Fileteado dentro del programa académico de las universidades que dictan la carrera, llevando de ésta manera este arte tan significativo de la historia argentina a los futuros agentes de viajes y/o emprendedores turísticos.

Ya son varias las Universidades que han acordado impartir la actividad de Filete Porteño en su planificación de estudios, entre las cuales figuran UADE, la Universidad de Aconcagua, en Mendoza, Suisse Cepec, UTN y UCES.

Nadie más de acuerdo con esta iniciativa que los propios profesores de Fileteado, que desde hace años hacen de éste, su tarea cotidiana, difundiendo y enseñando sus técnicas específicas. Todos ellos se mostraron entusiastas con la idea, recalcando la importancia de transmitir a los jóvenes este arte bien argentino, impartiendo su enseñanza a los estudiantes de Turismo.

¡Agradecemos la invitación al equipo de 054.Travel y a los profesores Claudia Berlusconi, Flavia Ruiz y Cristian Blanco por sus testimonios!

Filete porteño en el barrio del zorzal criollo

 

“Las tardecitas de Buenos Aires tienen… ese qué sé yo…”* y hay rincones de la ciudad en los que la magia de artistas, músicos y personajes hace que disfrutemos de momentos únicos, entrañables, irrepetibles.

Tal es el caso del barrio del Abasto, en el que, de una sola mirada, nos situamos a fines de 1800, en la vida de puesteros, choferes de carretas y carros, vecinos, la mayoría inmigrantes italianos, que, alrededor del gran mercado, construido para la venta y distribución de frutas y verduras, marcaban el paso febril del barrio. Los conventillos, antiguas casas de inquilinato, las casas chorizo, que respetaban la existencia de un patio central con las habitaciones a su alrededor, los teatros, cantinas y prostíbulos que poblaban la Avenida Corrientes, junto al Mercado, componían un ambiente único, una especie de ciudad aparte, dentro de la gran ciudad en la que ya se convertía Buenos Aires.

Ese ambiente único, fue el que rodeó a Carlos Gardel desde su infancia, el cantor de tangos más famoso de la historia. Revolucionó la música porteña de la época, se convirtió en la voz que convertía cada tango, en una declaración, y todo nació allí, en el barrio, dando vueltas o “yirando” por las calles del Abasto, que hoy le rinden homenaje desde las paredes de casas y muros, plasmando su inolvidable sonrisa.

El Abasto también conserva una fisonomía única, la del filete porteño, un estilo de pintura singular, con colores fuertes, espirales y líneas simétricas, hojas, flores y alguna imagen emblemática del barrio se muestran en sus paredes. Pero su origen se remite a los carros, aquellos del principio, los del mercado, que transmutaron de grises carros de frutas y verduras a coloridos, representativos, con frases ingeniosas y refranes, en los que se destacaban sus letras trabajadas y la decoración que conformaba el conjunto.

Así, camiones y luego colectivos, el medio de movilidad más popular en la ciudad, se vieron engalanados por estos motivos puramente porteños, muchas veces inspirados en el rostro y la sonrisa de Gardel, del zorzal criollo, del morocho del Abasto.

Para visitar la casa de Gardel, conocer el barrio del Abasto y aprender a realizar un lindo filete porteño: https://054.travel/fileteado-porteno/

*Frase inicial de “Balada para un loco”, tango de Astor Piazzolla