Argentina cuenta con una gran variedad de cascadas espectaculares que cautivan a los turistas con su encanto. Una de las más conocidas es la Garganta del Diablo pero acá te vamos a mostrar algunas que no son tan conocidas, escondidas en montañas, bosques o selvas.

Cada cascada tiene su elemento distintivo, pero todas te van a brindar la tranquilidad y serenidad de estar en medio de la naturaleza. Descubrí cuáles son las cascadas más increíbles para disfrutar de un entorno natural único.

Salto del Agrio – Neuquén

Sus colores son producidos por la concentración de hierro y azufre, y su altura enmarcada en un amplio cañón fue formada por sucesivas coladas de lava, debido a la antigua actividad volcánica de la zona. Esta maravillosa cascada de mas de 45 metros de altura se encuentra a 10 kilómetros de Caviahue, por la Ruta provincial 27, en la provincia de Neuquén. Desde ahí, hay que tomar la ruta con destino a Copahue, pero en ese momento se debe girar a la derecha por el camino del Cañadón del Trolote, donde la señalización te lleva hasta la cascada. A la cascada se puede llegar con cualquier vehículo.

Te recomendamos visitarlo por la mañana para apreciar mejor sus colores, y también evitar ir en los fines de semana largo ya que hay mucha gente. Si vas en invierno, consulta previamente el estado de ruta en la Oficina de Informes Turísticos. Por tu seguridad, no bajes ni te acerques al precipicio y a los desfiladeros.

Cascada de Mallín Ahogado – Río Negro

Se encuentra a 10 km. de El Bolsón, dentro de la Reserva Forestal Loma del Medio – Río Azul. Para acceder a esta cascada de 30 metros de altura hay un sendero principal que desciende hacia la base de la cascada donde se encuentra su pileta natural. El camino es accesible y cerca de la ruta, la caminata a la cascada es corta pero cuenta con un hermoso parque ahí arriba para pasar el día. En el sendero en camino a la cascada te vas a encontrar con productores de lúpulo (usado en la elaboración de cerveza), artesanos y el complejo hidroeléctrico de Loma Atravesada.

Recordá llevar repelente de mosquitos y que el acceso a la cascada NO es gratuito. El agua es bastante fría pero vale la pena meterse a nadar por lo menos un rato ya que es una experiencia hermosa.

Cascada de Santa Rosa de Calamuchita – Córdoba

Se accede desde la Ruta Provincial Nº 5, a 50 metros al norte de la entrada sur de Santa Rosa. Hay que transitar 700 metros, por un camino de tierra, desde la ruta hasta la Cantina de Montaña. Allí se encuentra la entrada al sendero. Encontrá el equilibrio entre naturaleza y aventura con este recorrido que atraviesa 1700 metros de bosque donde te vas a encontrar también con el arroyo Loyola que proviene de vertientes naturales. La dificultad del sendero es media, recordá llevar agua, ropa y zapatillas de trekking. También tené en cuenta que en esta zona está prohibido encender fuego.

Durante el recorrido, cada 150 metros se encuentran ubicadas referencias numéricas. Empieza con el 1 a 666 msnm y termina con el 10 a 705 msnm. Desde la posta numero 7, dependiendo de tus preferencias podes optar por: circuito alto y circuito bajo, ambos tienen un final en el salto de agua de 6 metros.

El ingreso está abierto todo el año, aunque antes de iniciar el trayecto te recomiendo consultar en las oficinas de información turística o en informes en el ingreso a la reserva debido a que puede haber modificaciones en cuanto al ingreso dependiendo las condiciones meteorológicas.

Cascada Santa Ana – Neuquén

Esta maravilla escondida en Neuquén tiene una altura de 40 metros y se encuentra a 40 km de Villa La Angostura. Se ubica pegado al límite internacional entre Argentina y Chile, en una zona rodeada de bosques, donde podes disfrutar de la tranquilidad de estar alejado de las grandes ciudades.

Es necesario pasar por la aduana y caminar durante varias horas para llegar al lugar, sin embargo turistas de todo el mundo aseguran que el esfuerzo por conocer esta cascada vale la pena. Para esto es fundamental llevar toda la documentación personal y del vehículo. Al finalizar los trámites en la aduana, sólo queda viajar durante algunos minutos y detenerse antes de llegar al Paso Cardenal Antonio Samoré. En este lugar podes estacionar y lo siguiente que tenés que hacer es adentrarte al sendero.

El sendero es de dificultad media, por lo que no es necesario ser experto en trekking o tener un equipo especial para realizarlo. Esta caminata te va a llevar dos horas de ida y en total se calcula un promedio de cinco horas entre ida y vuelta. En el recorrido vas a atravesar pendientes y tramos con piedras resbaladizas por lo que hay que tener cuidado, también te vas encontrar con un cruce de río. Este sendero no es complicado pero presenta desafíos, todo aquel que presente un buen estado físico va a poder superarlo.


Mercedes Pedrouzo

15/03/2024

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Mechi Pedrouzo

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